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Por: Gilda Rosa Arguedas Cortés | sirio1047@yahoo.com
Días atrás, con motivo del cumpleaños de una prima, nos reunimos varios familiares y amigos en su casa. Ella está casada con un mexicano y la pareja tiene bastantes conocidos latinoamericanos y españoles.
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Como muchos no nos conocíamos, al inicio nos tratamos de usted (‘¿Hace cuánto está en Costa Rica?’. ‘Y usted, ¿en qué trabaja?’). Al rato, los extranjeros, más rápidamente que los costarricenses, pasaron a tutear (el mexicano, un español, una peruana y dos cubanos) o a vosear: un argentino, una uruguaya y solo algunos compatriotas, pues otros prefirieron seguir hablando de usted.
En algún momento, el español se dirigió a los presentes tratándolos de vosotros , en vez de ustedes.
Ese uso de diferentes tratamientos hizo que la conversación derivara hacia un interés por conocer el porqué de esa variación de pronombres y formas verbales en nuestra lengua.
Al ser yo la única lingüista en el grupo, me correspondió referirme al origen de las distintas formas de tratamiento, de una manera muy general, por supuesto.
Como pareciera que este tema es de interés para muchas personas, compartiré con ustedes, lectores de Áncora , lo que dije ese día.
Dos personas. En las lenguas, lo más frecuente es que haya solo una forma (pronombre u otra marca) para indicar el interlocutor en una conversación; se dice que esta es la segunda persona. La primera persona es la que está en el uso de la palabra, o sea: yo.
Así, en latín (de donde proviene nuestro idioma) solo había un pronombre para la segunda persona singular: tu (en latín no hay tildes); en castellano antiguo era así también. Cuando el interlocutor no era una sino varias personas, se usaba vos como segunda persona plural.
Ya en latín, lengua del Imperio Romano, el emperador se refería a sí mismo, en algunos casos, como nos (nosotros, primera persona plural) pues se consideraba como la suma y representación del pueblo. Por la misma razón, a él se le decía vos (vosotros, segunda persona plural). Con el tiempo, el pronombre vos se extendió a otras figuras de poder.
Algo semejante sucedió con el castellano. Según testimonios literarios, en la España del siglo XII, el pronombre de segunda persona plural vos (o vosotros ) empezó a usarse como tratamiento respetuoso para el interlocutor ( vos amades, tenedes, sodes ).
El tú se empleaba para tratar a los inferiores. Así empezaron a establecerse dos pronombres, según la posición social de ese interlocutor.
Ya para la época del descubrimiento de América y primeros años del siglo XVI, el pronombre vos se usaba como trato respetuoso de segunda persona singular y las formas verbales habían perdido la d : amáis, tenéis, sois .
El pronombre tú se empleaba en el trato informal entre iguales o se dirigía a interlocutores de un nivel sociocultural inferior.
El espíritu aristocrático reinante entre los conquistadores y colonizadores hizo que se preocuparan por marcar lingüísticamente la distancia social.
La situación se mantuvo estable durante algún tiempo hasta que, a finales del mismo siglo XV, surgió la fórmula respetuosa vuestra merced . El uso de esta fórmula obligaba a conjugar los verbos en tercera persona singular: tiene, está, escribe , y fue cambiando de vuestra merced a vuessa merced , vuessarcé , voacé, vusted y finalmente usted .
El usted provocó un desplazamiento paulatino del vos, que pasó a utilizarse para el trato informal a criados y vasallos, socialmente inferiores.
El tú se empleó, entonces, para tratar a los más jóvenes y a los adultos, para expresar cariño y familiaridad.
Sin embargo, ese uso despectivo del vos no se dio en todas partes ni entre los distintos integrantes de la sociedad americana. En muchas zonas mantuvo su tono respetuoso y cortés, y de confianza entre familiares.
Con el pasar del tiempo, esa alternancia entre el tú y el vos se definió con el predominio (para todo tipo de tratamiento no formal) del tuteo en España y en parte de Amé-rica, y del voseo en una amplia zona de este continente. La resolución del problema no se dio en América antes del siglo XVIII.
El afianzamiento del tuteo provino, no solo del mayor contacto con España de zonas como las Antillas, México y Perú, sino también de la labor cultural de las universidades.
Las regiones más alejadas, con menor influencia de la metrópoli (como Costa Rica y Argentina), mantuvieron el voseo que había llegado hasta ellas en los primeros tiempos de la colonización.
Para el tratamiento formal, los pronombres usted y ustedes, provenientes de vuestra merced , son los usados actualmente en todo el ámbito de la lengua española.
Nuestro país fue como una isla pues no tuvo mayor contacto con España ni con otros centros importantes en esa época.
Como los colonizadores estaban aislados, no había latifundios, los indígenas eran pocos y no estaban concentrados, y la Iglesia no tenía gran poder, se desarrolló una sociedad bastante igualitaria y un trato social de respeto para las personas mayores, la mujer y los servidores.
El tratamiento respetuoso no se basó aquí en razones de poder ni de dominio, sino más bien de solidaridad. Probablemente, el uso de don y doña , tan arraigado en Costa Rica, se da por igual razón; en un principio, estos títulos se usaron con vos y, posteriormente, con usted.
LA AUTORA ES PROFESORA PENSIONADA DE LINGÜÍSTICA DE LA UNIVERSIDAD DE COSTA RICA. HA PUBLICADO LOS LIBROS ‘LA JERGA ESTUDIANTIL UNIVERSITARIA’ E ‘INTRODUCCIÓN A LA MORFOLOGÍA ESPAÑOLA’.
De tú y vos
en América
nn n El voseo es el uso del pronombre vos con sus formas verbales particulares (‘¿Qué jugás ?’, ‘¿Qué bebés ?’, ‘¿Qué escribís ?’). Con carácter absoluto, coexistiendo o alternando con el tuteo , se da en Argentina, Uruguay, Paraguay, Chiapas y Tabasco (dos estados de México), América Central, Panamá, Colombia, Ecuador, Chile, parte norte y sur de Perú y sur de Bolivia.
En esas zonas, la realización del voseo no es idéntica. En Costa Rica, las formas verbales son especiales para el tiempo presente de los distintos modos: ‘Vos hablás muy rápido’, ‘Quiero que hablés despacio’, ‘ Hablá más fuerte’. En estas formas verbales se han perdido respectivamente la i y la d correspondientes al pronombre vosotros ( habláis , habléis , hablad ).
En los tiempos del pasado y del futuro, se emplean las mismas formas verbales que para tú: ‘Vos hablaste en inglés’, ‘ Hablabas con dificultad’, ‘Hablarás en público’, ‘Ella quería que vos no hablaras de ese modo’.
El tuteo es tratar de tú a alguien usando las formas verbales correspondientes a ese pronombre: ‘¿Qué juegas ?’, ‘¿Qué bebes ?’, ‘¿Qué escribes ?’. Se tutea en España, las Antillas, México (menos Chiapas y Tabasco), Perú (excepto algunas poblaciones del norte y del sur), Bolivia (excepto el sur), la mayor parte de Venezuela y la costa atlántica colombiana.
Source: http://www.nacion.com/ancora/2007/noviembre/11/ancora1290646.html
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